Home Office

Un hogar con una imagen cuidada no tiene por qué parecer un espacio impersonal. La verdadera elegancia aparece cuando el mobiliario, la distribución y los objetos decorativos mantienen una relación equilibrada.

Convertir una casa en un lugar digno de exhibición consiste en crear ambientes visualmente atractivos, pero también cómodos y preparados para disfrutarlos cada día.

Define un estilo común

Antes de incorporar nuevos muebles, conviene decidir qué sensaciones quieres transmitir. Un estilo contemporáneo puede construirse mediante líneas limpias, colores neutros y materiales naturales. Si prefieres un ambiente más cálido, puedes introducir madera, tejidos suaves y tonos tierra.

No es necesario que todos los muebles pertenezcan a la misma colección. Es suficiente con que compartan algún elemento común, como el acabado, las proporciones o la gama cromática.

Elige una pieza protagonista

Cada estancia puede contar con un mueble que concentre la atención. En el salón puede ser una mesa, una estantería o un aparador; en la zona de trabajo, un escritorio con un diseño especial.

Esta pieza principal debe tener suficiente presencia sin competir con el resto de los elementos. Los demás muebles pueden acompañarla mediante formas y colores más discretos.

Selecciona los objetos decorativos

En lugar de llenar cada superficie, escoge pocos objetos y dales su propio espacio. Una lámpara bien diseñada, algunos libros, una pieza artesanal o una planta pueden ser suficientes para completar una composición.

Agrupar los objetos en números impares o combinar diferentes alturas aporta dinamismo. También es recomendable dejar zonas libres para evitar una sensación de saturación.